Hasta la polla. ¿Dónde cojones les dieron el título de seres supremos del universo? ¿Quién es el demente que piensa que estos tíos son dignos de salir un solo minuto por televisión? Escoria, puta escoria.

- Papá Cultura
Gafapastosos (la suma de los factores altera el producto: gafapastoso no es cultureta, al revés sí) carroñeros de la cultura como si de un cuerpo en descomposición se tratara. Lo observan desde lejos pero con la certeza de que alguien les contempla, eso les gusta y atrae. Lo deboran sin pararse ni siquiera a mirar si es cine o literatura y lo escupen de la misma manera que se lo han tragado: sin un mínimo de pulcritud. Fanfarrones, los necios éforos de la edad moderna que se concentran en los coloquios de moda. Desquiciados por sus insulsas vidas atacan a todo lo que les rodea, picoteando la mano que les da de comer por medio de las artimañanas más zafias.
Cierto es que Telemadrid nunca es ejemplo de nada, pero los hombres que allí se dan cita cada martes por la noche son de película de terror. Manipuladores de la palabra hablada dirigidos por el peor moderador que jamás se haya visto: Ernesto Saénz de Buruaga. En ocasiones, como si de fin de año se tratase, reciben entre aplausos a Don Fernando Sánchez Dragó, hijo del narcisismo puro y discípulo del nacional anarquismo (variante del fascismo, por mucho que se encargue de llamarlo ‘anarquía de derechas’). Conocida es su forma de hacer no-periodismo y ridiculizar a todos aquellos que gusten del deporte o la moda, opciones totalmente descartables como noticia para este Don Nadie del panorama actual. Al parecer su gato (felizmente fallecido, hasta la polla tenía que estar el felino) es más importante que las dos mayores tendencias del mundo actual, pero parece ser que la audiencia y su carta de despido pensaban lo contrario. En su última intervención dió un paso más al burlarse de la población española, preguntándose cómo podían decir que en nuestro país había buena gente haciendo muestra de la incultura que nos rodea. Valiente hipócrita que ha estado viviendo de nuestro dinero en su programucho de la 2, su sabiduría debe cegarle su estúpido reduccionismo ‘dragonista’. No serás Sánchez Dragó (tal y como reza su conocida camiseta) pero está claro que de lo que no te libras es de ser un absoluto gilipollas.

- Soseki, más feliz que un regaliz
Vendedores de humo, hipócritas e infelices. Claro ejemplo de prepotencia, la cultura es importante pero no como medio de humillación sino como fin educador. Gente vacía, cáncer de la sociedad. Vuestro tiempo se acaba, su fin será nuestro comienzo. Brindemos pues, hermanos.




Diosa trata de una chica que andando por la frontera de Escocia descubre que tiene poderes divinos megadestructivos al crear una fuerza inmensa que separa este país del resto de Gran Bretaña convirtiéndolo en una isla y trasladándola millas más al norte. Los gobiernos se vuelven locos y comienzan a buscarla obligando a Rose a tener que huir con tres amigos suyos, de los cuales uno es un amante de los animales cuyos métodos no le impiden acribillar a balazos a los que intenten hacer daño a alguno de sus amiguitos. En su huida recorrerán medio mundo evitando a sus captores en busca de una explicación a todo lo que le está ocurriendo a Rose teniendo como perseguidores al ejército entero y a los hermanos Carnicero, dos corpulentos psicópatas con el cerebro de un niño de 4 años que se van llevando por delante a todo aquel que se encuentren por el camino, les haya molestado o no. Garth Ennis crea aquí una epopeya de la que no podrás separarte hasta terminartela, quedándote con ganas de reventarle a alguien la cabeza y de escupirle después, pero también de salvar a las ballenas y de separar la basura, que tampoco está del todo mal…